5 de julio de 2012

{26.52} con Amanda: pucheros

Pues es curiosa la cosa. Valentina que era una bebé inquieta, insomne y que lloraba, digamos, bastante, se iba con cualquiera sin rechistar, especialmente con su abuela (se quedaba dormida en cuanto aterrizaba en sus brazos) y con su tía Merce.

Pero Amanda, que es tranquila, pachorrenta y dormilona resulta que le ha dado por "extrañar" Y eso que ella es todo sonrisas, incluso para los extraños...

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Pero mamá tiene que estar cerca, especialmente cuando hay sueño a la vista. Y si no está los pucheros le llegan hasta el infinito y más allá!

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No os imagináis como llora, si parece que la están despellejando!!! Qué aullidos, qué lagrimones, ay no!!! Mi hermana ya no sabe que hacer para convencerla (y yo no le dejo mucho margen porque en cuanto arruga el labio tengo que tirarme en plancha al rescate... no puedo oirlas llorar!)
Pero Amandiña, no es justo, no ves que es Merce? Pero si ella solo quiere achucharte!!!

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"Mami, rescátame!" (Pues sí que estamos bien, jaja)

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5 comentarios:

  1. ja,ja..la última es genial, verdaderamente el subtítulo es ése: Mami, deja la cámara y rescátame!!!

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  2. Poooobre Merce! Es horrible ver que no somos capaces de consolar y acallar esos gritos (porque realmente son gritos!) cuando tiene sueño. Y es que nada hace presagiar tamaño disgusto; pasa de la sonrisa mas contagiosa al llanto en 5 minutos.
    Amanda, te lo perdonaremos por ser taaaaaan achuchable!.
    Os voy a echar de menos esta semana, pellejitos!

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  3. Ayy Amandiña!!! Pero que preciosa es incluso llorando, tiene carita de necesitar un rescate eh?? jejej Pobre tia Merce, seguro que unos mesesitos la cosa cambia y deja de extrañar tanto. Besos

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  4. Ohhhhhhhh! Pobre Amanda, y pobre Merce... A ver si hay suerte y la nena cambia pronto.

    Ahora, las fotos te han quedado chulísimas.

    Besotes.

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  5. Uffff.... que no te pase nada. Mi pequeño era así de apegado a su madre. El primer año de cole fue tremendo... lloraba todos los días llamándome. Sólo quería conmigo y tuve que buscarle una niñera para que se despegara de mí un poco. Ni por esas. Hoy tiene diez años. Sigue siendo "no sin mi madre". Y lo que te rondaré, morena. A este no le caso yo, no...

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encantada de leerte