10 de septiembre de 2014

hola colegio, otra vez

Todavía no se cómo hemos llegado al final del verano y arranca un nuevo año escolar. En Septiembre, todos tendemos a reorganizarnos, reinventarnos y replantearnos cosas. Yo no soy una excepción. Y este año, me enfrento al tercero en que mi hija mayor pasará una gran parte de su tiempo en la escuela. Y estando como están las cosas, confieso que esto me quita un poco el sueño.

Aquí estamos (si, todavía) viviendo una época regularcita-tirando-a-mala. Llevamos varios años en los que la (mala)economía -cosa que ahora mismo ya no tengo claro qué es- es casi el centro del universo (junto con la desestructuración del sistema político que se cae a pedazos) Es el momento en el que los interesados aprovechan para inclinar la balanza un poco más hacia el lado de los más favorecidos, y para recortar privilegios y avances sociales que tanto costó conseguir. La educación, que en nuestro país tiene la ventaja de estar al alcance de todos (al menos de momento) no se libra de la poda salvaje y se enfrenta además a otro nuevo cambio de rumbo sin sentido que empobrecerá todavía más, la formación de nuestros hijos.

Estaréis alucinando con el arranque de la entrada de hoy, menudo estreno después de tantas semanas sin escribir! Pero hoy, dos horas después de dejar a Valentina en el colegio, llego a casa y no puedo evitar sentir una sensación agridulce. Así que me apetecía hablar de esto, dejándome en el tintero un montón de historias del verano, que algún día encontrarán su hueco para asomarse por aquí.

Siempre fui buena estudiante (de "notables y sobresalientes"), como se suele decir. Pero recuerdo esa sensación de estar en el colegio pensando en lo absurdo que era tener que memorizar todos aquellos datos o aprender a solucionar integrales y derivadas (todavía hoy no se para qué puñetas me sirven a mi) Ya entonces tenía muy claro que lo de memorizar cosas que no te interesan lo más mínimo y aprender sin establecer conexiones no sirve para nada. Pese a todas esas "buenas notas", hoy no sería capaz ni de recitar la lista de los afluentes del Tajo.

Cuando llegué a la Universidad no mejoró mucho la cosa. Pese a estar estudiando la carrera que había elegido (Medicina) la experiencia fue bastante decepcionante. 6 años. S E I S, que se dice pronto, con todas sus mañanas y muchas tardes, dedicados a aprender una profesión... y cual fue el resultado? Que a la hora de enfrentarme de verdad a mi trabajo, tuve que formarme por mi cuenta. La mayoría de lo que me habían "enseñado" no me servía para nada.

Ahora que soy "mayor" y tengo todas las responsabilidades de la vida de un adulto con trabajo y una familia, ahora que mis días no se estiran como un chicle, y ya no tengo esa sensación de tener toda la vida por delante, me doy cuenta de cuanto tiempo he perdido durante todos esos años. Y la cantidad de cosas que podría haber aprendido si la enseñanza se planteara de otra manera.

Hace muchos años que terminé el colegio, y "eran otros tiempos", pero ver que pese a que en muchos sitios han evolucionado y aprendido de los errores pasados, aquí todo sigue casi igual me pone mala. Ahí seguimos jerarquizando las materias, uniformando personas pretendiendo que todos aprendan lo mismo y por igual, hipertrofiando la importancia de tener ciertas habilidades e infravalorando muchas otras, tan importantes o más, que se consideran de "segunda categoría". Y para rematar todo esto, pensando que todo lo "aprendido" se puede evaluar con unas ridículas pruebas estandarizadas.

¿Qué (y sobre todo cómo) van a aprender mis hijas en el colegio? Por supuesto, hay que aprender palabras, y números... pero y qué pasa con todo lo demás? Y si a mi hija lo que realmente se le da bien es escalar?, y si ella no es buena aprendiendo de memoria un montón de cosas escritas en un libro y lo que necesita es algo más visual?, y si es tan inquieta y curiosa (algún niño no lo es?) que pasar horas y horas sentada en una silla le resulta tremendamente agresivo (y entonces deciden darle medicación porque la pobre es hiperactiva?)

Si, de acuerdo, si estoy simplificando (muchísimo), y puede que exagerando (solo un poco) Pero por aquí las cosas siguen siendo más o menos así, pese a que muchos papás ya no queremos, y lo que es peor, la mayoría de los docentes tampoco! Pero el sistema aprieta y ahoga a todos esos buenísimos profesionales que intentan cambiar las cosas. Es difícil. Pero algo tenemos que hacer. No podemos seguir así. Hay que dar un volantazo. Todos juntos. Ya.

Queremos que nuestros niños se conviertan en adultos creativos, con capacidad para adaptarse a los "derechos" y a los "reveses" de la vida. No en autómatas que formen parte de una cadena de montaje y funcionen a piñón fijo. Porque después, resulta que la cadena se rompe y nadie sabe qué otra cosa hacer con su vida.

Por todo esto, y mucho más, desde que tuve que tomar la decisión de escolarizar a mis hijas (de momento solo V), vivo en un dilema constante, con la sensación de que las estoy metiendo en esa misma rueda que gira en sentido único, solo hacia delante y en línea recta, sin salirse del camino y siguiendo unas reglas que no comparto.

Por eso hoy tengo ese sentimiento agridulce.


Peeeero, aunque no lo parezca, he decidido enfrentarme con optimismo y, sobre todo, con ganas. No me sobra un minuto, y cada vez me asfixio más entre la montaña de proyectos que me quiero poner en marcha. Este año hay que hacer algo. No vale protestar y no aportar ideas, no vale quedarse de brazos cruzados. No voy a seguir esperando a que las cosas cambien solas. Este año quiero implicarme mucho más con el colegio, me gustaría crear un camino bidireccional en el que haya más comunicación y participación entre docentes y familias. En el que intercambiemos de forma activa, y con resultados tangibles, opiniones e ideas. Todavía está solo en mi cabeza (desde hace demasiado tiempo), pero es el momento de pasar a la acción y empezar a materializarlo.

Así que, pese a la perorata color gris oscuro... vamos a poner el toque rosa y la sonrisa de gato picarón, como el de la mochila que Valentina estrenaba contenta esta mañana, en su tercer-primer día de colegio.

Vuelta al cole!
Vuelta al cole

Feliz vuelta al cole a todos!

16 comentarios:

  1. Ains... yo ya estoy resignada, se me acabó la cuerda. Sé que no soy corredora de fondo, hice amagos de comunicarme y salieron ranas (y sapos y culebras) y ahora solo espero que pase el tiempo y no me envenene demasiado.
    Mi Z. estrenaba hoy el desayuno diciendo que por qué tenía que aprender esas cosas que no le gustan si ella quiere ser cuidadora de animales y de eso no te enseñan nada en el cole... :(

    Ánimo!

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    1. Ains, raqueliña, que poco me gusta leer eso que me cuentas... un besiño. y ánimo!
      Veremos yo lo que aguanto tirando de la cuerda...

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  2. Eva, soy de tu mismo parecer, así que cuando supe que en mi ciudad había una "comunidad de aprendizaje", allá que fui a matricular a mi "pequeño mayor". Son muy pocas, les tocas luchar contra el sistema y los prejuicios, pero estamos trabajando, padres y profesores, para consolidar la alternativa y ser el primer paso para el cambio.

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    1. Qué buena noticia Rebeca. Y hay algún sitio donde podamos ver el trabajo que estáis realizando? Sería muy interesante!

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    2. Os adjunto el enlace que ha creado la Generalitat con experiencias, recursos y artículos sobre las comunidades de aprendizaje. http://www.xtec.cat/web/projectes/comunitats/experiencies
      Espero que os resulte útil y de interés.

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  3. Eva: me siento identificada con cada uno de tus párrafos y eso que vivo al otro lado del Atlántico, en Argentina... Ojalá las cosas cambien respecto a la educación en general y en un futuro se instruya a los niños para ser autodidactas y sacar lo mejor de cada uno de ellos!!!

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  4. No sabría expresarlo mejor!!! Tampoco quiero que mis niños (me faltan unos meses para ser mami) tengan que entrar en la rueda donde se supone que tenemos que estar todos, ni tampoco que aprendan en una escuela y en una universidad "encorsetadas"... la de años desaprovechados 'estudiando' y la de miles de oportunidades perdidas porque estar en un sistema de enseñanza tan cerrado... qué rabia!

    Voy a copiar tu actitud, me encanta! Y también estoy aquí para lo que necesites en el momento de pasar a la acción, creo que es necesario implicarnos más! Aquí estoy, más que dispuesta.... un abrazo!

    Sandra

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    1. Sandra, felicidades por ese bebecito que viene en camino!! Y felicidades también por tu proyecto. Visito frecuentemente tu web y tu blog, porque necesito enterarme de las cosas que pasan por ahí y que puedo compartir con mis hijas. Es muy útil e inspiradora!
      Estupendo saber que te lanzas a lo que sea. Un besote enorme!

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  5. Eva hasta ahora no he podido sentarme frente al ordenador. Me parece un post excelente y mejor aún me parece tu decisión de intentar tenet una actitud positiva y luchar para cambiar poco a poco las cosas que no nos gustan. Yo creo que si todos los padres hicieran eso otro gallo cantaría! Muchos ánimos y ya sabes que aquí estoy para hablar largo y tendido de educación, teta, viajes chulos o palés sin dueño (no veas lo que disfruto con tus fotos en IG). Un fuerte abrazo!

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    1. Besos enormes Carla. Desde que te encontré el pacer es desde luego mutuo. :-)

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  6. Me ha encantado tu post. Comparto tus opinionesy alabo tu actitud.
    X cierto Valentina no puede estar mas guapa!

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  7. Después de leerte me quedo con un nudo en la garganta y mil pensamientos ya casi olvidados dando vueltas de nuevo en mi cabeza.
    Aqui empiezan mañana viernes, mis hijos 1º y 3º de Primaria, y después de estos años ya casi he conseguido enterrar esas sensaciones y pensamientos que tenía en los primeros años de, sobre todo, impotencia, pues nunca he sabido como enfrentarme, como cambiar algo de este sistema que odiaba y no comprendía.
    Y un año más tiemblo, profesora bilingüe para mi hijo pequeño porque ahora el cole es bilingüe, para la mayor se limitan a meterle la asignatura de Naturales en inglés, así, de un día para otro, bueno, no sigo...
    El caso es que capearé el año como pueda, intentando contrarrestar un poco en casa lo que menos me gusta y con el pensamiento, muy dentro de mi, de estar siendo una mala madre al consentir que todo siga igual pero sin saber cómo impedirlo.
    Te felicito por tus ideas e iniciativas de hacer algo y te deseo mucha suerte. Ya nos irás contando.

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  8. Hola Eva!
    Sabés que también me siento incómoda con esto...encima yo de ambos lados...del lado de los hijos y del lado de mi profesión. De todas formas, disfrutá de estos años en inicial...porque para mi lo peor está siendo la primaria :(
    Besote!

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  9. Sorprende que con los cambios que ha habido en la sociedad el sistema educativo siga prácticamente igual que hace 100 años, yo a veces no se que decirles a mis hijos adolescentes cuando la cuestionan. Si los ves felices se hace más llevadero.

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encantada de leerte